Acá se sube
terminando.
Cinco niveles, y entre cada uno una punta: el mismo parche partido en dos colores, mitad del que tenés y mitad del que viene. Nueve escalones en total. ¿Por qué? Porque ningún chico aguanta seis meses sin una señal de que avanzó.
- Año 1Chispa
- Punta de Maker
- Maker
- Año 2Punta de Builder
- Builder
- Punta de Director
- Año 3Director
- Punta de Maestro
- Maestro
Se gana el primer día que terminás algo y alguien lo usa.
Tres obras terminadas. Sabés pedirle a la máquina lo que querés.
Construís cosas que otro puede usar sin que estés al lado.
Ya no hacés solo: empezás a dirigir. Y lo presentás.
El último escalón. No se vende, no se regala, no se compra: se gana.
Y una noche se para adelante.
Una vez por mes tu hijo presenta lo que construyó. En el aula magna, con proyector, la sala llena y vos sentado adelante. Explica qué quiso hacer, muestra cómo funciona, y cuenta qué le salió mal las primeras veces y cómo lo arregló.
Le va a temblar la voz la primera vez. Va a seguir igual.
Las demostraciones son mensuales, y el parche se cose en la que cierra el trimestre: esa es la grande, y la obra que se presenta ahí se preparó durante las últimas tres sesiones.
El viernes hay demostración. Vas a querer estar.